R.P
Sí...ahí estabas…
Blandiendo tu sonrisa que por momentos se tornaba en carcajada
Como una erupción de todo lo que llevas dentro
Que sientes…que te brota del manantial incesante de la vida dada
Sí…ahí estabas…
Y en segundos, llegaste como el pasajero al andén donde partiría
El tren que te llevaría a la estación de mi vida…
Solo para consolarme…solo para darme luz
Sí…ahí estabas…
Y con ese solo segundo, comprendí que tu llegada
Sería la semilla de una eterna agonía
Con tristezas; con alegrías y con alforjas llenas de vida
Con horas llenas de la miel que no empalaga
Que endulza y da vida…de la que con una sola gota
Nos da eterna alegría de la que no se acaba
Sí…ahí estabas…
Y con tu llegada, me regalaste eterna paz
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