miércoles, 29 de octubre de 2008

PRINCIPES Y PRINCESAS


(Texto de mi amigo Raul Retana)

Féminas de este país, yo estoy con vosotras. Sé que estáis hartas, yo también. Vosotras que habéis crecido con la Cenicienta, la Sirenita, La Bella Durmiente y otras tantas princesas más que se derretían a manos de un príncipe azul, y habéis llorado al ver como Blancanieves se despertaba de su sueño eterno a través del beso de su caballero. Vosotras que en los carnavales os disfrazabais de lo que tanto anhelabais y mirabais a las esquinas a ver si aparecía el príncipe de corcel blanco. Vosotras en fin, que sustentasteis el amor sin fin, ideal, e ilimitado como el universo, sin ninguna clase de dogma o prejuicios. Vosotras sí, a vosotras, os han quitado las ganas de ser princesas a capones.

Y es que toda una infancia esperando y cuando ya tenéis edad de vivir en vuestras carnes lo que solo imaginasteis en cuento, van y os desmontan el chiringuito. Sin avisar ni nada. Y al ver a esos patanes de la calle, os preguntáis. ¿Dónde están los príncipes de los cuentos? Vosotras que buscáis un hombretón agradable, sencillo, buen orador (al menos que no hable exclusivamente de fútbol), que se vista por los pies, y se perfume hasta la suela de estos. Un hombre de bandera, dispuesto a implicarse, con agudo sentido del humor, dispuesto a dar la vuelta a situaciones de tristeza. Capaz de olvidar el presente y el futuro, y con la suficiente huevada para plancharse una camisa o hacer unos huevos fritos sin quemar la cocina. Un tipo duro que haga sin que le tengan que mandar. Con sus pequeños defectos, pero como Dios manda. Creo que os hacéis una idea.

Y van y los que os dan es: un niñato recién salido de las faldas de mamá, que se encierra un fin de semana entero para ver partido tras partido. Que va de macarra y tartamudea al hablar. Que es irritantemente celoso y ni te deja tener amigos. Que se cree que la vida es Bambi, que se viste como si fuera un cuadro de arte moderno. Que se cree que hacer el amor es como tirarse un donuts (sentimiento ninguno). Además es un ordinario y grosero. No mide las palabras e incluso te chilla. Y encima cuando le dejas va y te llama “puta”. Más te tendría que llamar santa por aguantar a semejante imbécil. Creo que os hacéis otra idea.

Pero yo estoy con vosotras. Conozco a gente como el primer caso. Os los describo para que los fichéis. Al primer golpe de efecto pueden parecer cualquier cosa. Suele ser bastante habitual que los “niñatos” (los del segundo caso), sean los que en un inicio os parezcan más guapos o más a la moda, pero eso es solo facha. Los primeros son mejores y a primera vista no son identificables. Solo podréis saber que estáis ante vuestro príncipe por su voz. Por como utilice el lenguaje. Y sobre todo por si habla suave y es jodidamente observador. Un príncipe jamás levanta la voz o fanfarronea, no lo necesita, solo espera ser descubierto. Posiblemente os haga preguntas que os descoloquen y os haga reír, ese es un signo claro. El resto es intuición.

Solo es cuestión de tiempo que se os presente un varón que derrita vuestra ropa interior. Es cuestión de tiempo. Al fin y al cabo, lo bueno se hace esperar. ¿No?

domingo, 26 de octubre de 2008

ESTAS VIENDO Y NO VES....????


Estas viendo y no ves….??
Que mi mirada se funde con la tuya
Que mis labios buscan tus labios
Que mi cuerpo busca tu cuerpo

Estas viendo y no ves…??
Que mi vida gira en torno a la tuya
Que mis sueños son con tu vida
Que tus amarguras son mis amarguras

Estas viendo y no ves…??
Que por ti hoy soy toda poesía
Que no puedo mirarte sin amarte
Que vivo tan solo para adorarte

Estas viendo y no ves…??
Que eres mi presente
Ese que no se pierde nunca
Porque siempre te mantiene en mi mente


Estas viendo y no ves…??
Que no te prometo nada
Que no busque cumplirte a diario
Mi lealtad, mi amor y mis caricias
Como un hurón enamorado

lunes, 20 de octubre de 2008

TU REGRESO..

Y regresaste…

Regresaste para hacerme de nuevo feliz
Para abrazar mi plenitud y mi felicidad
Inundando de nuevo mi alma
De luces de bengala….

Y regresaste….
Regresaste para quedarte en mi vida
En mi memoria colectiva
La que acumula lo bueno, lo extraordinario
Lo que me acompañará hasta mi fin

Y regresaste…

Regresaste como una mariposa dorada
De brillos, de luces y esperanzas

Y regresaste…

Aunque en el fondo de mi corazón
Sabía que no era regreso tu llegada
Porque nunca me creí tu partida
Porque aunque no estés aquí
Siempre estarás en mi alma